Corpus Christi
Esta semana celebramos la Solemnidad del Corpus Christi, la presencia real de Nuestro Señor bajo las especies de pan y vino. Concluidas las fiestas pascuales somos invitados nuevamente a una celebración solemne y particular, la del Santísimo Sacramento, que sintetiza toda la vida del Señor y nos comunica los frutos de la Redención. En esta Solemnidad resaltamos la fe. La comunión eucarística nos hace capaces de poner en práctica la imitación de Cristo: 'Amaos los unos a los otros, como yo os he amado'. La Eucaristía es acontecimiento mas grande y el proyecto de fraternidad más hermoso. Precisamente por esto, el día del Corpus es el día de la Caridad, del amor fraterno y se nos llama a compartir, este es el sentido de la colecta de todas las iglesias.
La Eucaristía es la fuente de la vida cristiana, pues quien participa de ella recibe el impulso y la fuerza necesaria para vivir como auténtico discípulo de Cristo. La ofrenda de Cristo en la cruz, hecha presente en el sacrificio eucarístico comunica al creyente su dinamismo de amor generoso; nutre a los fieles con el Cuerpo y la Sangre del Cordero divino, inmolado por nosotros y nos da la fuerza para 'seguir sus huellas'(Cfr. 1 Pe 2, 21).
El Señor Jesús, "os envía al mundo para llevar su paz y ser testigos de su mensaje de amor. No tengáis miedo de anunciar a Cristo a la gente, a jóvenes y adultos". "Enseñadles que Cristo no es un impedimento para vuestra vida ni para vuestra libertad; por el contrario, mostradles que os da la verdadera vida, que os hace libres para luchar contra el mal y hacer de vuestra vida algo bello".
Queridos hermanos responded a la llamada de la caridad siempre, que el que comienza a compadecerse de la miseria del otro, empieza a abandonar el pecado.
Que Dios os bendiga