 El movimiento Jesús Abandonado tiene su origen en Andalucía. Su fundador, Dn. Isidoro Carrasco, un sacerdote secular, cifra su inicio en la Navidad del año 1.972. Se trata de una iniciativa cristiana ante la aparición de personas en la calle, que en teoría no son campo de nadie y que tienen una connotación común, el abandono. Esta es la razón por la que no se puede identificar como un movimiento en el campo de los transeúntes, el proyecto inicial va más lejos y no diferencia un sector concreto en el que intervenir. La iniciativa tiene como fines: a) Crear y servir residencias en las que acoger a todo tipo de abandonados. b) Brindar una experiencia de tipo comunitario, temporalmente, al que lo desee. El nombre lo obtiene de la frase que expresa Jesús en la cruz, un claro sentimiento de abandono, tal y como la cita el evangelio. Web: http://www.jesusabandonado.org/ |